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Cómo saber si tu mascota le tiene miedo a la pólvora y a los ruidos fuertes

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Yohana Ruiz

Cómo saber si tu mascota le tiene miedo a la pólvora y a los ruidos fuertes

Cada diciembre suena el primer volador de la noche y un perro que tiembla debajo de la cama, o un gato que desaparece por horas. Muchas familias lo viven como algo inevitable.  

Por eso este mes te proponemos algo sencillo: observar. Octubre te da muchas oportunidades, porque hay tormentas, motos, trasteos y, al final del mes, Halloween. 

Por qué los ruidos fuertes les afectan tanto

Los perros y los gatos oyen distinto a nosotros. Captan sonidos más agudos que los que percibe el oído humano y detectan ruidos más suaves y más lejanos. Una explosión que a ti te sobresalta, a ellos les llega con más fuerza.

A eso se suma que la pólvora es impredecible: no saben de dónde viene, cuándo va a parar ni cómo escapar de ella. Y en muchos casos ese miedo no se pasa solo con los años; puede mantenerse o volverse más intenso de un diciembre a otro. Por eso vale la pena ponerle atención desde ahora. 

Las señales en perros

El temblor es la más conocida, pero no la única. Fíjate si tu perro: 

  • Se lame los labios o bosteza sin tener sueño.
  • Jadea sin haber hecho ejercicio ni tener calor.
  • Lleva las orejas hacia atrás y la cola baja o entre las patas.
  • Se esconde, se pega a ti o no te deja moverte sin seguirte.
  • Camina de un lado a otro sin poder quedarse quieto.
  • Ladra, llora o aúlla más de lo normal.
  • Intenta salir corriendo, rasca puertas o busca huecos por donde meterse.
  • No quiere comer ni sus premios favoritos mientras dura el ruido.

Las señales en gatos

Los gatos suelen ser más discretos. Muchas veces su forma de mostrar miedo es desaparecer, y por eso se pasa por alto. Observa si tu gato: 

  • Se esconde por horas en lugares altos, cerrados o debajo de los muebles.
  • Tiene las pupilas muy abiertas y las orejas aplanadas hacia los lados o hacia atrás.
  • Se agacha pegado al piso o eriza el pelo.
  • Deja de comer o de usar su arenero mientras dura el ruido.

Cuándo consultar sin esperar a diciembre

Hay señales que indican que el miedo es intenso y que vale la pena hablar con tu médico veterinario cuanto antes, idealmente con uno que tenga formación en comportamiento animal: 

  • Se lastima intentando escapar: se rompe las uñas, se golpea o muerde puertas y rejas.
  • Rompe cosas para salir o se ha escapado de la casa por un ruido.
  • Tarda horas en volver a la normalidad después del ruido.
  • Deja de comer por mucho tiempo o tiene vómito o diarrea después de un episodio.

Tu veterinario puede evaluar a tu mascota y darte opciones según su caso. Nunca le des medicamentos para humanos ni tranquilizantes sin indicación profesional. 

Tu tarea para octubre: la libreta de observación

Cada vez que suene algo fuerte, anota cuatro cosas: 

1. Qué sonó: trueno, moto, pólvora, timbre, secador. 

2. Qué hizo tu mascota: las señales que viste. 

3. Cuánto le duró: minutos u horas hasta volver a estar tranquila. 

4. Qué le ayudó: tu compañía, un lugar, la música, un juguete. 

Al final del mes vas a tener un retrato bastante claro de cómo vive tu mascota los ruidos. Esa información te sirve para preparar la casa en noviembre y es muy valiosa si decides consultar con tu veterinario. 

Lo que no conviene hacer

  • Regañarlo o castigarlo por tener miedo. Solo suma más tensión.
  • Obligarlo a “enfrentar” el ruido, sacarlo a ver la pólvora o cargarlo hacia la ventana.
  • Amarrarlo o dejarlo solo en el patio, la terraza o el balcón. Con miedo, un perro puede intentar saltar o escaparse.
  • Ignorarlo por creer que consolarlo empeora el miedo. Acompañarlo con voz tranquila y cercanía no refuerza el miedo; le da seguridad.

¿Y las esencias florales? 

Paz y Calma es una esencia floral pensada para acompañar momentos de nervios e inquietud, como los ruidos fuertes. Es un complemento: se suma a la observación, al rincón seguro y a la orientación de tu veterinario, pero no los reemplaza. 

La próxima semana te contamos cómo armar un rincón seguro, el primer paso práctico para la temporada. 

Las esencias florales de Gotas de Bienestar son un complemento de bienestar. No curan ni tratan enfermedades y no reemplazan la consulta con el médico veterinario. 

Cada diciembre suena el primer volador de la noche y un perro que tiembla debajo de la cama, o un gato que desaparece por horas. Muchas familias lo viven como algo inevitable.  

Por eso este mes te proponemos algo sencillo: observar. Octubre te da muchas oportunidades, porque hay tormentas, motos, trasteos y, al final del mes, Halloween. 

H2: Por qué los ruidos fuertes les afectan tanto 

Los perros y los gatos oyen distinto a nosotros. Captan sonidos más agudos que los que percibe el oído humano y detectan ruidos más suaves y más lejanos. Una explosión que a ti te sobresalta, a ellos les llega con más fuerza. 

A eso se suma que la pólvora es impredecible: no saben de dónde viene, cuándo va a parar ni cómo escapar de ella. Y en muchos casos ese miedo no se pasa solo con los años; puede mantenerse o volverse más intenso de un diciembre a otro. Por eso vale la pena ponerle atención desde ahora. 

Las señales en perros

El temblor es la más conocida, pero no la única. Fíjate si tu perro: 

  • Se lame los labios o bosteza sin tener sueño.
  • Jadea sin haber hecho ejercicio ni tener calor.
  • Lleva las orejas hacia atrás y la cola baja o entre las patas.
  • Se esconde, se pega a ti o no te deja moverte sin seguirte.
  • Camina de un lado a otro sin poder quedarse quieto.
  • Ladra, llora o aúlla más de lo normal.
  • Intenta salir corriendo, rasca puertas o busca huecos por donde meterse.
  • No quiere comer ni sus premios favoritos mientras dura el ruido.

Las señales en gatos

Los gatos suelen ser más discretos. Muchas veces su forma de mostrar miedo es desaparecer, y por eso se pasa por alto. Observa si tu gato:

  • Se esconde por horas en lugares altos, cerrados o debajo de los muebles.
  • Tiene las pupilas muy abiertas y las orejas aplanadas hacia los lados o hacia atrás.
  • Se agacha pegado al piso o eriza el pelo.
  • Deja de comer o de usar su arenero mientras dura el ruido.

Cuándo consultar sin esperar a diciembre

Hay señales que indican que el miedo es intenso y que vale la pena hablar con tu médico veterinario cuanto antes, idealmente con uno que tenga formación en comportamiento animal: 

  • Se lastima intentando escapar: se rompe las uñas, se golpea o muerde puertas y rejas.
  • Rompe cosas para salir o se ha escapado de la casa por un ruido.
  • Tarda horas en volver a la normalidad después del ruido.
  • Deja de comer por mucho tiempo o tiene vómito o diarrea después de un episodio.

Tu veterinario puede evaluar a tu mascota y darte opciones según su caso. Nunca le des medicamentos para humanos ni tranquilizantes sin indicación profesional. 

Tu tarea para octubre: la libreta de observación

Cada vez que suene algo fuerte, anota cuatro cosas: 

1. Qué sonó: trueno, moto, pólvora, timbre, secador. 

2. Qué hizo tu mascota: las señales que viste. 

3. Cuánto le duró: minutos u horas hasta volver a estar tranquila. 

4. Qué le ayudó: tu compañía, un lugar, la música, un juguete. 

Al final del mes vas a tener un retrato bastante claro de cómo vive tu mascota los ruidos. Esa información te sirve para preparar la casa en noviembre y es muy valiosa si decides consultar con tu veterinario. 

Lo que no conviene hacer

  • Regañarlo o castigarlo por tener miedo. Solo suma más tensión.
  • Obligarlo a “enfrentar” el ruido, sacarlo a ver la pólvora o cargarlo hacia la ventana.
  • Amarrarlo o dejarlo solo en el patio, la terraza o el balcón. Con miedo, un perro puede intentar saltar o escaparse.
  • Ignorarlo por creer que consolarlo empeora el miedo. Acompañarlo con voz tranquila y cercanía no refuerza el miedo; le da seguridad.

¿Y las esencias florales? 

Paz y Calma es una esencia floral pensada para acompañar momentos de nervios e inquietud, como los ruidos fuertes. Es un complemento: se suma a la observación, al rincón seguro y a la orientación de tu veterinario, pero no los reemplaza. 

La próxima semana te contamos cómo armar un rincón seguro, el primer paso práctico para la temporada. 

Las esencias florales de Gotas de Bienestar son un complemento de bienestar. No curan ni tratan enfermedades y no reemplazan la consulta con el médico veterinario. 

La esencia que se nombra en el blog: Paz y Calma en gotero de 30 mL, y la misma mezcla en spray de 50 mL para atomizar en el ambiente.

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Escrito por

Yohana Ruiz

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